sábado, 21 de agosto de 2010

50 años de guadalupe



La Hermandad de Nuestra Señora de Guadalupe, que reside en la Iglesia Conventual de San Buenaventura es la que retoma las procesiones de Gloria en nuestra ciudad el próximo 8 de septiembre, día de la Natividad de la Virgen y Fiesta en la Comunidad de Extremadura.

Un día grande en el que la Corporación va a celebrar su L aniversario fundacional, ya que en el año 1960, un grupo de extremeños la fundaron tras la aprobación del Arzobispado que por esa época regentaba el Cardenal Bueno Monreal.

En ese mismo año, Juan Abascal talló una réplica exacta a tamaño completo de la Virgen de Guadalupe de Extremadura y Reina de la Hispanidad.

No fue hasta principios de los 90 cuando la imagen no saldría en procesión, haciendo visita como sigue ocurriendo cada año a la Casa de Extremadura, lugar donde se reúnen los extremeños afincados en nuestra ciudad y a la que tanta vinculación mantiene con la Hermandad.

Todo ello se ha conseguido gracias a unas personas que han hecho posible cumplir el sueño de una Hermandad humilde, especialmente los hermanos Eduardo Miranda, Pedro Ávila, Francisco Javier Morales, Feliciano o Gonzalo Martín, fundadores y hermanos que gracias a su dedicación y empeño por ver a su Virgen en la calle, han hecho realidad lo que tantos extremeños deseaban.

Durante este medio siglo, la Virgen visitó en el año 1992 el monasterio de la Rábida con motivo de la exposición “Los Franciscanos y el Nuevo Mundo”, unas de las pocas imágenes que ha salido de la ciudad.

Posee el bastón de mando del que fuera Capitán General de Sevilla, Antonio Castejón Espinosa, siéndole entregado el año de la fundación tras una celebración eucaristía que sirvió como llegada de la Virgen a San Buenaventura.

El 17 de marzo de 2007, le fue concedido el título de Franciscana Hermandad de Guadalupe.

Su actual paso procesional fue realizado por Guzmán Bejarano en madera tallada y completamente dorado a falta de las maniguetas.

La primera salida la hizo solamente con una parihuela tapada con unos faldones de damasco y un paso adornado con multitud de flores teniendo un único punto de luz artificial que alumbraba a la Virgen.

Tras ella, la Agrupación desaparecida de Tablada fue la encargada del acompañamiento musical que en años posteriores llegaría a la Banda Juvenil de las Tres Caídas, hoy San Juan Evangelista, la Banda Municipal de Cáceres y desde casi la última década, la Banda de Nuestra Señora del Sol.

En definitiva, una Hermandad sencilla y humilde que tras un duro trabajo va consiguiendo poco a poco dentro de sus medidas seguir adelante, y con una procesión que figura ya en el calendario de los cofrades.